lunes, 12 de noviembre de 2007

Tabasco; la luna no tiene la culpa

Pues resulta que mi visita a Tabasco se frustró. El día en que salía con dos amigas periodistas, dispuestas a manejar las 10 horas o 12 hrs de camino hasta Villahermosa, nos vimos atrapadas a las tres de la mañana en medio de cientos de tráilers, camiones y autos estacionados. Después de tres horas de espera en una larga cola de autos, un vendedor de café nos dijo: “Lo que pasa es que están colocando una ballena y cierran la salida a Puebla hasta las 6 de la mañana”. Quedamos varadas en la avenida Zaragoza, con nuestras ganas reporteriles y nuestra ayuda humanitaria. Y un enorme coraje porque nadie nos avisó, porque deliberadamente te dejan botado.
La intención de ir a Tabasco era sentir, ver cómo están padeciendo miles de personas, familias que de un día para otro perdieron su casa, sus pertenencias, su patrimonio. Ver cómo años de trabajo, esfuerzo y creación se hicieron agua. Y todo por “la luna” y el “cambio climático” ¿?.

No pude ir, ni modo. Pero mi reflexión ahí va:

Las inundaciones de Tabasco fueron una catástrofe natural. Muchos al ver las imágenes no conmovemos, nos da miedo la naturaleza, sabemos que en algún momento podemos ser nosotros los que estemos en una situación similar y por eso nos solidarizamos. Ante el peligro respondemos en bloque, como una estructura, nos apoyamos. Lástima que no lo hagamos siempre, que no tengamos la cultura de pensar en el otro, colectivamente, concientes de que así obtendremos mejores resultados.

Es sólo en estas ocasiones de desgracia que nuestro sentido de solidaridad aparece, motivado quizá por el miedo. Pero cuando sale a flote se ve todo el poder que tiene la sociedad civil, que casi desplaza a la autoridad.

La cuestión es que en este caso, de Tabasco, como siempre, los de abajo, la población más pobre quedará desprotegida, sin mayor ayuda que la básica, la elemental y sin que nadie se haga responsable de su “desgracia”, porque tuvieron la “mala suerte”.

Me imagino como me sentiría yo si estuviera en esa situación, la impotencia, la rabia, la desesperación de verme sin nada, y sin que nadie se haga responsable de las decisiones tomadas, aunque sean precisamente la de omisión, las de no haber hecho nada para responder a esa eventualidad climática, que por ello mismo se convierte en tragedia.

Inmediatamente después de salvar la vida, la reacción lógica y necesaria de los afectados es que les digan qué fue lo que pasó y quién se hará responsable de sus pérdidas, de los daños que les ocasionaron. Esa autoridad y ese gobierno están obligados a rendir cuentas. Precisamente para eso se les elige, se les paga (bastante bien), para velar por los intereses y el bienestar de sus gobernados.

Pero no, ya lo veo venir. Un nuevo error de diciembre, un nuevo Fobaproa, un nuevo fraude electoral, un nuevo accidente en Pemex, un nuevo linchamiento enTláhuac, en donde nadie es responsable de nada, sino que fueron “una seria de factores que se conjuntaron…”.

Ya veo como todos los gobernantes y autoridades se empiezan a lavar las manos y a evadir responsabilidades. Y es que México es un país de impunidad, en el que los funcionarios disfrutan del cargo, de las prestaciones, los seguros, los bonos, las pensiones, y cuando hay errores que se traducen en daños a la población, nadie es responsable de nada. Son expertos en evadir responsabilidades, en crear comisiones, en lanzarse acusaciones y luego olvidar el tema. Los políticos permiten la impunidad porque se ven en situaciones similares y nadie quiere entregar cuentas. Es un “hoy por ti, mañana por mi”, de impunidad. Ejemplos hay hasta pa aventar pa arriba.

Pero además al que exige y cuestiona por estos errores se le tacha y se le sataniza, porque seguramente es agitador y quiere obtener ganancia política. Eso es mera hipocresía.



El nuevo gobernador, Andrés Granier, quien perdió también parte de sus propiedades y a quien se le ha visto muy activo, y realmente compungido, no tiene mayor responsabilidad en la catástrofe, precisamente porque es nuevo. Pero sí es suya la responsabilidad de decir que pasó en su estado e identificar a los responsables, así sean sus antecesores.

Pero no, apenas se anima a decir que fueron las lluvias, pero si hubiera habido obras de infraestructura esto no hubiera sucedido. Y no va más allá. No encabeza una verdadera defensa de sus gobernados. No denuncia, no exige, no reclama. Ello significaría ir en contra de su partido, de sus antecesores priístas y convertirse en el gobernador incomodo para el gobierno federal. Supedita el daño de su pueblo, a sus intereses políticos.

Que lástima, porque podría encabezar una verdadera lucha por la justicia y la dignidad de los tabasqueños, con lo que ello implica, pero podría salir bien librado y fortalecido, convertido en un líder moral del priísmo y como político. En fin, ya lo veo venir…

Los que no tienen abuela son sus antecesores. Roberto Madrazo y Manuel Andrade. Si en el 99 ya habían sucedido inundaciones, se alertó, se hizo un plan de obras hidráulicas. Porqué no se llevaron a cabo. De quién fue la negligencia. La cuestión es que aquí se ve que no se piensa en la gente, la población les vale un sorbete.

Madrazo se fue a competir en la interna del PRI por la candidatura a la Presidencia de la República y después regreso a “gobernar”. Manuel Andrade no hizo absolutamente nada en 6 años. Ninguno de los dos se ha parado en la “escena del crimen”. Ambos han sacado comunicados, Madrazo dice que está ayudando a la gente desde el DF. Manuel Andrade dicen que salió del estado y ha dicho que no lo pueden acusar de malversación de fondos porque esos fondos para obras nunca llegaron al estado. Osea Fox no envió el dinero. Y este último, con esa incontinencia verbal que le caracteriza, no ha abierto la bocota que tiene para decir nada.

¿Y la Comisión Nacional del Agua? Yo me he preguntado muchas veces porque el responsable de este organismo no alertó. No está para eso, no es su responsabilidad el monitoreo del agua, incluida la de los ríos, las precipitaciones pluviales, el comportamiento de las condiciones atmosféricas. No sé legalmente hasta donde llegue “la esfera de sus responsabilidades”, como dicen, pero para qué carajos nos sirvió este organismo federal, nacional, responsable de qué. ¿Necesitamos este tipo de instituciones? Cuando vemos que no supo, no quiso o no pudo hacer nada para prevenir.

Y no está haciendo nada posteriormente, porque debería estar encabezando las denuncias correspondientes contra quienes fueron los negligentes, señalar a los responsables, en la esfera técnica de sus responsabilidades. “Una seria de factores que se conjuntaron…”, es su argumento. Osea la culpa es de la luna.

Con Calderón ocurre lo que con Granier. No se le pueden imputar las causas de la catástrofe porque él es nuevo (aunque espurio). Pero su obligación sí está en encontrar a los responsables, a quienes no velaron por la seguridad de sus gobernados, en fincarles todas esas responsabilidades que adquiere un servidor público cuando asumen el cargo público, por omisión, negligencia, abuso de confianza, mal uso del servicio público, abandono de funciones, etc. Y eso es ir directito contra Fox, quien no cumplió con las obras hidraúlicas que se le demandaron. Este ranchero gasto miles de millones de pesos en publicarse, y no en aminorar los riesgos para la gente.

Hasta ahora Calderón se ha limitado en ir al lugar del desastre, hacer como que rellena costales de arena y como que reparte despensas, como que verifica la atención a los damnificados, hacer como que está al pendiente. Pero no ha hablado de responsabilidades, por el contrario, fue el primero en decir que fueron “una serie de factores externos que se conjuntaron…”. A él le tocaría representar a los miles de afectados y resarcirles, en la medida de los posible, el daño material, legal y moral.

A la sociedad nos queda solidarizarnos con ellos, no sólo en lo básico y elemental, sino apoyarlos en su reclamo de justicia. No puede ser que su casa, su tierra, sus animales, su carro, sus muebles, sus herramientas de trabajo, sus papeles, sus escrituras, su negocio, su puesto, sus recuerdos y demás patrimonios desaparezcan y a ellos nadie les dé la cara.

El río Grijalva volvió ya a su cauce, aquí el 12 de nov. de 2007

El daño es enorme, grande. Pasarán años para que las familias se repongan y lleguen al mismo nivel de bienestar que tenían. Que no se sepan solos y desprotegidos. Que se les diga porqué pasó lo que pasó y quiénes son los responsables. Además de la luna.
Las venganzas no son buenas, pero tampoco la impunidad. Brindémosles por lo menos justicia.
Algo que nosotros no podemos hacer, sino el Estado. Pero entonces acompañémoslos en su reclamo de justicia y no todo lo contrario. No censuremos al que exige justicia, no demos por bueno el argumento fácil de que “fueron una serie de factores que se conjuntaron…”, ni que "los mexicanos somos todos". A cada quien su responsabilidad.

No fue la luna, la tragedia en Tabasco debe tener nombre y apellido.

PD: Todas las fotos son de NTX

5 comentarios:

mONERO jOSEjUAN dijo...

Algo preocupante es ¿y ahora que? Después de éstos daños se van a esperar a que el siguiente año (o éste mismo año) suceda lo mismo?, si no se remedia ésto, los años siguientes será peor... Un servidor como Ingeniero, tengo la solución a esas inundaciones, supongo que sus técnicos tambien tiene la misma solución, pero solo hace falta QUE HAGAN LAS OBRAS... si no, estaremos viendo algo peor...

Saludos Amiga Concharra!! siempre tan acertada!!

j.j.

Blas Torillo dijo...

Coincido plenamente Concha.

Y ahora nos toca seguir denunciando-exigiendo, desde donde estamos en la sociedad, sin dejar de seguir apoyando.

Lo que no podemos esperar, como dice José Juan, es que se vuelvan a hacer pato y no hagan lo que deben hacer, además de la atención de la emergencia.

Hay que seguir. No tenemos de otra.

Besos.

Gonzalo Del Rosario dijo...

El mundo está cada día más loco Terremotos en Perú y Chile, ahora la inundación en México . . .

Maldito calentamiento global.

Estoy muy preocupado.

chilangelina dijo...

La bronca es esta, Concharra: ya paso la emergencia, ya pa' que volteamos pa'lla. Alguien sabe que paso despues de Wilma con el arrecife de Cozumel? Alguien sabe que paso en Chiapas despues de Stan? Alguien sabe como se encuentran ahora las playas de Cancun? A nadie le (nos) importa, es mas importante saber si repicaron las campanas de la Catedral o no y ver quien avienta el gargajo mas grande.
La verdad es que a veces si nos merecemos el gobierno que tenemos.

gabriel revelo dijo...

primero... que mal estuvo eso de quedarte atrapada en Zaragoza; desde hace ya unos meses, salir del DF por esta vía es toda una epopeya.

la luna no tiene la culpa; quizá la naturaleza de nuestros gobernantes de 'que lo haga otro, yo ya me voy' es la explicación de porque siempre se detectan fallas, probleamas, posibilidades, pero nunca se hace nada.

planeación, decisión para actuar ya y no esperar a que (toco madera) venga otra inundación, huracán o sismo a recordarnos que solemos hacer las cosas con las patas.

a mi me duele ver Tabasco, me aterra ponerme en el lugar de los cientos de miles de damnificados y sin embargo, como están las cosas en el país la idea de algún día estar pasando por algún trago amargo no es ni tantito remota.

me encantaría ir y ayudar personalmente, y aunque de momento me resulta imposible, como millones de mexicanos hago lo que puedo desde aquí con donación de despensa, medicinasy ropa, y si puedo, algo de efectivo.

y aquí viene otra preocupación: que la ayuda realmente llegue a los tabasqueños más necesitados. supongo que aquí no queda de otra más que confiar.

como siempre, excelente entrada.