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domingo, 21 de febrero de 2010

¿Se vale esta segunda oportunidad?

Pocos temas me han tocado tanto como este: la puesta en libertad del joven José Luis Romo Trujano, quien totalmente ebrio mató a un policía cuando le marcó el alto para una prueba de alcoholímetro. El conductor no solo embistió al uniformado, lo arrastró por más 1.5 kilómetros hasta que su auto se estrelló con la estatua de bronce de Juan Pablo II de la avenida Insurgentes, en la Ciudad de México. Era el 23 de marzo de 2009.

En octubre pasado un juez lo sentenció a 21 años de prisión por el homicidio doloso del oficial Luis Fernando Corona Mercado, de 43 años, esposo y padre de tres hijos, bajo la tesis de “estado de alteración voluntaria”.

Pero este viernes tres magistrados decidieron dejarlo en libertad, al cambiar su delito de doloso a culposo, de grave a no grave, y redujeron su sentencia a cuatro años y tres meses de prisión, lo que le permitió salir libre bajo caución. El joven homicida no pasó ni un año en la cárcel.

En Estados Unidos la muerte de un policía se paga incluso con pena de muerte, las leyes lo protegen y le dan un valor extraordinario por ser considerado un representante de la sociedad, el que mata a un policía lesiona a todos. En México, los impartidotes de justicia concedieron la libertad al que mató al policía y ordenaron el pago de 218 mil 423 pesos, por reparación de daño, y 30 mil pesos por gastos funerarios.

Al menos si alguien quiere ser policía ya saben cuánto vale su vida”, escribió un ciudadano en los comentarios de este video.


Trato de razonar con madurez, poner esta triste historia en un plano que nos sirva a todos para mejorar la sociedad que somos: el resultado es terrible.

Estar ebrio no fue una agravante sino un atenuante.

Los magistrados Jorge Ponce Martínez, Eduardo Guerrero Martínez, y Eva Verónica de Gyves descartaron que José Luis Romo Trujano quisiera matar al uniformado y según su resolución: “su ánimo no era otro que evitar el operativo”, pese a que el homicida impactó al policía y luego subió la velocidad hasta 90 y 100 km/hr.

Tal es la contundencia de los hechos que me atrevería a suponer un fallo corrupto.

Me pregunto desde cuándo se castigan las intenciones y no los hechos, porque entonces mañana vamos a tener a miles de imprudentes homicidas saliendo de la cárcel porque podrían alegar que no tuvieron la intención. El hecho contundente es que lo hicieron.

Estos magistrados deciden darle una segunda oportunidad al joven ¿Y quién le da una segunda oportunidad a la familia de hacer la vida con el padre, con el esposo?

Y qué tal el mensaje que mandan a la sociedad. “La vida de un policía no vale nada”, “La justicia es para el que tiene con que pagarla”, “Hay una justicia de primera para el privilegiado y otra para el jodido”. Años atrás un hermano de este mismo policía perdió la vida y el responsable salió bajo fianza.

Espero que la Secretaría de Seguridad Pública dé seguimiento a este crimen que, usted disculpe, me indigna y me llena de rabia por razones muy personales: soy hija de un policía, un hombre honesto y trabajador que con su escaso sueldo me brindó estudios y con sus mínimos conocimiento me formó para ser la mujer que soy.

En cambio, si me pongo en los zapatos de José Luis Romo (entonces estudiante de derecho en la Universidad Panamericana, 22 años, hijo de un profesor universitario) y me veo con un policía herido aferrado al toldo de mi carro, mi lógica, mi consciencia y mi moral me dicen que pare porque lo puedo matar. No hacerlo es pensar y actuar como un criminal.

jueves, 9 de octubre de 2008

Concepción Peralta en Los Angeles Times

Gracias a mi amigo Scott llegó a mi correo este excelente trabajo periodístico, protagonizado por Concepción Peralta.

El nombre es un homónimo de su servilleta, por eso es que me llegó. Pero realmente es un documento periodístico muy valioso y por eso el post.

Es la historia de la repatriación de los cuerpo de migrantes mexicanos que murieron durante los incendios de San Diego el año pasado, y luego la sobrevivencia de los afectados, pese a los daños físicos.

Precisamente ayer encontré esta nota sobre las muertes de connacionales en EU y me dejó impresionada. A menudo la información nos pasa sin que reflexionemos sobre lo que significa: Siete paisanos regresan muertos de EU cada día.

Mi reconocimiento al buen periodismo hecho por los gringos, eso que ni que... Ojalá la aprecien tanto como yo.

http://www.latimes.com/news/local/la-firewithin-vid,0,5932890.htmlstory

jueves, 12 de junio de 2008

La concharrita viajera

ESTA MERA SOY YO

Una de las cosas que más me emocionan en la vida es viajar. Es más, lo debo hacer por prescripción médica y por el bien de otros, porque pasa que cuando caigo en la rutina tiendo a deprimirme y a ponerme de muy mal humor, y chingar al que se me deja. Así que lo mejor es que me aleje a tomar mi dosis de libertad y recreación.

(Léase lo siguiente con ritmo musical)
Que bonito es no hacer nada y después de no hacer nada, dormir o comer o pasear o ir a escuchar música o tomar o leer o caminar o besar o descansar o mirar o estirarse o platicar de la vida, de los hombres y las mujeres, o escuchar y compartir música o mirar o admirar edificios y monumentos o ir de compras o recibir un masaje o tomar y tomarse fotos o conocer a otros viajeros o tirarse en la playa al sol o correr en la playa o tomarse un café en una placita pública mientras cae la noche o platicar con los niños que venden sus artesanías o degustar nueva comida o ir a museos o ir a un concierto o (como no) making the love.

Me pasa que durante mis viajes no puedo ser una turista normal, supongo que por mi profesión, porque además de lo placentero siempre quiero ver, aprender, degustar y platicar más allá de lo bonito. Para empezar siempre armo paquetes. Pa que “valga la pena el viaje” (o para estirar mis siempre limitados recursos) busco matar unos 7 pájaros de un solo tiro. En este caso mi ruta fue Oaxaca-Huatulco-Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de la Casas-Cruce fronterizo con Guatemala (una aventura por si solo)- Lago Atitlán- Antigua-Ciudad de Guatemala-Ciudad de México, todo mochila al hombro, más mi camarita de 2 pixeles que siempre se la rifa.

Por supuesto que ésta se saturo al tercer día. Y es que había tanto que ver, que capturar, que traer conmigo. Por ejemplo en Oaxaca, donde conviven maestros, indígenas, comerciantes, estudiantes, campesinos, turistas, buchones, todos en un ambiente de confrontación, de extremos, en un ambiente revolucionario y demandas sociales. Bajo el cinismo de un gobernador cruel, por decir lo menos.

Conocí el pueblo de San Cristóbal de las Casas en 1989, siendo estudiante del CCH. Nunca imaginé que se convertiría en una ciudad comercial y al servicio del turismo europeo. Fácil encuentras los mejores vinos del mundo, la comida asiática, israelita o italiana, clases de varios idiomas, y diversas actividades culturales en cine, música o circo. Eso sí, los indígenas siguen deambulando por las calles ofreciendo, casi regalando, sus artesanías. Las de Marcos y los zapatistas son de cajón.

A Guatemala estuve a punto de no ir por la Tormenta Arthur, pero pues Dios es bien chido conmigo y pese al pronóstico, me tocaron días sol. Ahí descubrí que la verdadera entrada al cielo, o al menos una de éstas, está por el Lago Atitlán. Qué maravilla, qué aire, qué cielo, qué nubes, qué bosques, qué sonidos, qué vista. Ya lo verán. Ah eso si, ahí me vieron la cara con un presunto dios maya que resultó ser una mamada. Ja, ni hablar, me la aplicaron.

A la ciudad de Antigua ya nomás fueron a llegar mis restos. Pero la lluvia cedió nomás para que en las pocas horas en estuve ahí pudiera admirarla y darme un quemón de lo que fueron otras épocas, esas épocas. Sus edificios son imponentes, pa variar, un chingo de iglesias. En los restaurantes la atención es muy gringa, según mi amigo el gringo, y según el chofer del Tuktuk que me llevó a conocer la ciudad, ahí ya no hay antiguenses, los dueños de las casonas son todos extranjeros porque ahi, “el que manda es el extranjero”.

Y lo más padre es que este placer se prolonga por inercia unos días más, y ese ya es gratis. Cuando volví “mexiquito”, mi ciudad me pareció tan linda, tan intersante. Pasa que la ves con ojo de viajero y te sorprendes con los detalles, las ofertas (no podía creer que las banquetas del Eje Lázaro Cárdenas estuvieran libres de ambulantes). Y regresé queriendo más que nunca mi casa, mi cama, mi familia, mis amigas, mi trabajo, mi forma de vivir y de ser. Mi Messenger.

Bueno ya. Aquí, mi primer día de vagancia.






Pues sí, resulta que tuve la suerte de que mi amiguito Scott gustara del folckore y la romería mexicana, así que lo primero que pidió al estar en la Ciudad de México fue ir la mismísima Merced a ver y oler la comida. Así que por ahí empezaron las vacaciones. Y sé que estas fotos serán un deleite para mis amigas y amigos que están en extranjia ¿que no?









Y como había que impresionar al güero, no podía faltar la visita al mirador de la Torre Latinoaméricana.



Bruja en mirador

Eso por el día. De noche, a escuchar buena música. Que tal una velada de jazz en el Zinco. Había una banda de argentinos. Se llaman Barra Vieja y están bien rifados. Altamente recomendables. Esi si, tocan y huelen como los verdaderos blusseros.



Pa empezar no estaba nada mal.




PD. Todas las fotos son mías excepto la primera y las del Zinco.

lunes, 12 de mayo de 2008

Valle de Bravo, para presumir

Tengo por costumbre ir al centro, al pueblo, caminar por las calles, segura de que ahí conoceré la identidad cultural del cualquier lugar que visite. El caso de Valle de Bravo no fue la excepción, por el contrario me confirmó que en ello me llevo una ganancia.
Me emocioné mucho y me gusto más lo que encontré más allá de su corredor turístico.



Valle de Bravo es más que una hermosa laguna a donde se van los de la high a esquiar. O el destino de un resto de chavitos que van a ponerse bien brutos para luego decir que se pasaron el fin de semana "pedísimos en Valle".


La parte conocida de Valle tiene que ver con su laguna, que sí está bien chula, las casas enormes de políticos, artistas y empresarios (que se mandan a hacer sus iglesias exclusivas), sus paisajes boscosos y la práctica de deportes de elite como el golf, el esquí, equitación o el vuelo en planeadores. Abundan los anuncios de la venta de casas en dólares y las ofertas para cirugías estéticas.

Pero... Valle de Bravo tiene otra cara, otra cultura y otra identidad, totalmente opuesta. Y pues sí, aunque suene a cliché, creo que lo mejor es su gente, que son además de amables, sobrevivientes y preservadores de la cultura purépecha.

"Ahora me pagas"

En el pueblo, el pueblo de reúne en su kiosko. Las mujeres no se dejan "retratar" y cuando las "retratas" te cobran.




El otro Valle de Bravo es un pueblo de casas blancas, tejas rojas, balcones, calles empedradas y ¡¡tráfico!!!



Donde la gente, los pobladores aún caminan y adornan sus calles.




Pos supuesto, como iba a faltar. En el centro, su enorme catedral, con altísimas puertas y gigantescas columnas, pero sin ángulo para las fotos. De hecho la fachada y la entrada da hacia una calle pequeña y no al centro de la plaza.




La gente se reúne en el kiosko. Entre otras cosas a escuchar a la banda del pueblo.


Ahí las mujeres venden sus tejidos en cuadrillé. A 20 y hasta en 15 pesos.



Hace mucho no me emocionaba ver adornitos en la calle, pero en esta calle, con este cielo y con el aire que corría, lucían hermosos.


Igual, andaba de simple o inspirada, pero este cielo, en el centro del pueblo, me encantó. El clima en Valle es bueno, aunque tiende al frío.


La venta de artesanías y sombreros es muy común en el pueblo. Sobre todo entre la gente mayor.


Ventana en Valle de Bravo. Ja.

jueves, 20 de marzo de 2008

Un tal Carlos Mota

Después de la respuesta que Chila y la comunidad bloguera brindaron al tal carlos motita, respuesta de excelente calidad, razón y conciencia, nada más puedo agregar. Pero no quiero quedarme fuera, o mejor dicho, me uno a la contestación de los blogueros a este hombrecito que osa escribir con tanta soberbia, estupidez e ignorancia combinada.




El opinó:
¿Quién quiere estudiar filosofía en la UNAM?

Yo opino:
Quién es este tipo, de dónde salió (Ahora sé que es egresado del ITAM. Pero yo no voy a condenar a la escuela por culpa de este asno). Cuál es su contribución a esta sociedad, al país, al mundo de los negocios.

¿Y qué tal y lo medimos con la misma vara?
Que yo sepa no es un destacado empresario, sino un periodista de finanzas, o sea un asalariado que escribe a cerca de cómo otros manejan su dinero. Que vive de la gloria de los otros. ¿Y eso lo llena de enorme satisfacción para sentirse exitoso y desacreditar a otros? ¿Eso ya le da la autoridad moral para hablar de prosperidad y éxito?

Este periodista no escribe en el New York Times, Washington Post, o en Financial Times, no aparece en la BBC ni en la CNN, y razonando como él lo hace (Dios me libre), en este mundo globalizado él sería un mediocre periodista provinciano, escribiendo para un periodiquito oficialista y opinando para la radio y televisora de su pueblo. Y por eso él ya se colocó en la canasta de los triunfadores ¿¿¿??? Es a lo más un frustrado “especialista” de finanzas que se pone a opinar, sin conocimieto previo, sobre educación y hace una hipótesis que concluye que los estudiantes de Filosofía de la UNAM no sirven para nada, sólo para irse de guerrilleros a Latinoamérica.

No siendo esta su especialidad, pero metiéndose a denostar, queda claro que motita tenía muchas ganas de hablar de la UNAM y la historia de Lucia Morett le dio el pretexto. Tenía ganas de menospreciar los resultados de la Universidad, de que cuándo el terminara su artículo con la pregunta ¿Es ese su destino? La sociedad le respondiera: “Nooooooo, hagamos algo para que nuestros jóvenes no sufran esa suerte”. Nomás que se va a tener que meter el dedo en el culo, porque su artículo fue bastante vulgar y corriente para ser tomado en serio. Y suficientemente elocuente para demostrar su estupidez.

Ahora ya sabe que la filosofía sirve para algo más que ganar dinero.

Por lo pronto hay decenas de textos en la red, y espero surjan más, hablando de carlos mota, el celebre periodista que quiso un día ningunear, sin armas que portar, la dignidad de los egresados de Filosofía de la UNAM. Filosofía señor es lo que a usted le hace falta. Mejor refúgiese en “La Zona” y trague sabritas hasta reventar.

Pd: De entre las muchas respuestas que le dieron esta fue de mis favoritas:
"Carlitos, puedes ser de izquierda, de centro, de derecha. Pero si eres escritor, no se puede ser pendejo, y no se puede tener una visión totalmente superficial de las cosas..."

jueves, 21 de febrero de 2008

Bombazos y deber ciudadano

Qué absurda la pregunta que le hizo Paola Rojas a Alejandro Gertz Manero, pero que buena la respuesta que él le dio.
Como ustedes sabrán el video que captó a los sujetos que intentaban implantar un explosivo, supuestamente en un estacionamiento de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, en la Ciudad de México, fundamental para las investigaciones (y para la tranquilidad de quienes vivimos aquí) fue captado por el equipo se seguridad de la Universidad de las Américas, de la que es rector y dueño Gertz Manero, ex funcionario de la PGR, ex secretario de Seguridad Pública del DF y ex secretario de Seguridad Pública Federal.

FOTO: http://www.international.ucla.edu/

Gertz Manero, una vez que supo de la detonación de una bomba procedió a revisar el material de las cámaras de seguridad de sus instalaciones. Descubrió que tenía una evidencia fundamental para las autoridades y decidió entregar el video a las autoridades del DF. Y ahí, creo yo, actuó con una responsabilidad digna de reconocimiento. Porque qué tal y lo hubiera utilizado políticamente.
Que tal y se lo entrega al Gobierno Federal. Seguro ahorita tendríamos un enfrentamiento entre ambos. Quizá la PGR hubiera atraído la investigación por la utilización de material explosivo y hubiera mostrado a los medios las pruebas de su inteligencia, de su eficiencia, al descubrir a los responsables de un atentado terrorista. Se estarían colgando una medalla y recalcando la incapacidad de las autoridades del GDF.
Quizá exagero, pero no olvido cómo utilizaron los videos de Ponce, Bejarano e Ímaz para atacar a las autoridades del GDF. Por eso que bueno que este video no llegó a convertirse en un “videoescáandalo”. Seguro Gertz Manero midió todas estas posibilidades antes de entregarlo, y que bueno que decidió entregarlo a quien correspondía.

En una entrevista con Paola Rojas, Gertz Manero se aventó todo un choro sobre el deber ciudadano y que cuando la sociedad trabaja por un bien común los resultados son buenos.
Paola entonces le pregunta si no tiene miedo a las represalias en su contra por haber entregado ese video (Obvio, las represalias de los delincuentes) porque ya se convirtió en enemigo de gente muy peligrosa, y le hace hincapié en que ya no tiene protección, ni guardaespaldas, que ya no es funcionario. (Aja, entonces lo normarl para ti es tener ese video y quedarte callada).
Gertz Manero se rió, le respondió con una rapido "No, no, no, no", de esos "no" que atajan. La respuesta fue algo más o menos así:
"Yo me he pasado la vida enfrentando esto, desde hace 40 años, desde que estaba en la PGR. No. Esas cosas hay que desterrarlas. Cuando al sociedad apoya y cumple con su deber no tiene porque tener miedo, que tengan miedo los que están haciendo las cosas, diciendo que hacen una cosas y en realidad andan haciendo otra.
-¿Pero ya no cuentas usted con la proteccion de hace tiempo?
"No, no, ni la necesito, por fortuna, de ninguna manera. Y el mensaje que yo sí le quiero dar es que la sociedad no debe de temer hacer lo que tiene que hacer y cumplir con las tareas que tiene que cumplir, sino esto no lo vamos a resolver nunca".


De acuerdo. Cómo vamos a lograr una sociedad mejor si en lugar de ponernos a la altura de las circunstancias, como ciudadanos, nos escondemos y nos evadimos por miedo. Porque "qué tal y me meto en problemas". Por eso somos indiferentes antes las injusticias, ante las desgracias humanas, ante quienes roban y asaltan, ante la vecina que es golpeada por su marido, ante la mujer esquizofrénica que grita en la calle. Y así la escala. Porque nadie quiere meterse en problemas. Nadie asume esa responsabilidad civil. Hasta que nos toca a nosotros la calamidad. Entonces si nos indignamos y gritamos y buscamos a quien nos acompañé en nuestros problemas.
Por eso traigo este ejemplo al blog. Porque es una triple lección.
Porque nos deja ver a un político con responsabilidad civil.
Porque nos muestra ese deber civil que muchos ni conocemos. Mejor nos hacemos “guajes”.
Y porque nos deja ver cómo piensan muchos comunicadores y comunicadoras que, como bien explicó la chilangenlina, viven en una burbuja y desde ahí miran al mundo.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Tabasco; la luna no tiene la culpa

Pues resulta que mi visita a Tabasco se frustró. El día en que salía con dos amigas periodistas, dispuestas a manejar las 10 horas o 12 hrs de camino hasta Villahermosa, nos vimos atrapadas a las tres de la mañana en medio de cientos de tráilers, camiones y autos estacionados. Después de tres horas de espera en una larga cola de autos, un vendedor de café nos dijo: “Lo que pasa es que están colocando una ballena y cierran la salida a Puebla hasta las 6 de la mañana”. Quedamos varadas en la avenida Zaragoza, con nuestras ganas reporteriles y nuestra ayuda humanitaria. Y un enorme coraje porque nadie nos avisó, porque deliberadamente te dejan botado.
La intención de ir a Tabasco era sentir, ver cómo están padeciendo miles de personas, familias que de un día para otro perdieron su casa, sus pertenencias, su patrimonio. Ver cómo años de trabajo, esfuerzo y creación se hicieron agua. Y todo por “la luna” y el “cambio climático” ¿?.

No pude ir, ni modo. Pero mi reflexión ahí va:

Las inundaciones de Tabasco fueron una catástrofe natural. Muchos al ver las imágenes no conmovemos, nos da miedo la naturaleza, sabemos que en algún momento podemos ser nosotros los que estemos en una situación similar y por eso nos solidarizamos. Ante el peligro respondemos en bloque, como una estructura, nos apoyamos. Lástima que no lo hagamos siempre, que no tengamos la cultura de pensar en el otro, colectivamente, concientes de que así obtendremos mejores resultados.

Es sólo en estas ocasiones de desgracia que nuestro sentido de solidaridad aparece, motivado quizá por el miedo. Pero cuando sale a flote se ve todo el poder que tiene la sociedad civil, que casi desplaza a la autoridad.

La cuestión es que en este caso, de Tabasco, como siempre, los de abajo, la población más pobre quedará desprotegida, sin mayor ayuda que la básica, la elemental y sin que nadie se haga responsable de su “desgracia”, porque tuvieron la “mala suerte”.

Me imagino como me sentiría yo si estuviera en esa situación, la impotencia, la rabia, la desesperación de verme sin nada, y sin que nadie se haga responsable de las decisiones tomadas, aunque sean precisamente la de omisión, las de no haber hecho nada para responder a esa eventualidad climática, que por ello mismo se convierte en tragedia.

Inmediatamente después de salvar la vida, la reacción lógica y necesaria de los afectados es que les digan qué fue lo que pasó y quién se hará responsable de sus pérdidas, de los daños que les ocasionaron. Esa autoridad y ese gobierno están obligados a rendir cuentas. Precisamente para eso se les elige, se les paga (bastante bien), para velar por los intereses y el bienestar de sus gobernados.

Pero no, ya lo veo venir. Un nuevo error de diciembre, un nuevo Fobaproa, un nuevo fraude electoral, un nuevo accidente en Pemex, un nuevo linchamiento enTláhuac, en donde nadie es responsable de nada, sino que fueron “una seria de factores que se conjuntaron…”.

Ya veo como todos los gobernantes y autoridades se empiezan a lavar las manos y a evadir responsabilidades. Y es que México es un país de impunidad, en el que los funcionarios disfrutan del cargo, de las prestaciones, los seguros, los bonos, las pensiones, y cuando hay errores que se traducen en daños a la población, nadie es responsable de nada. Son expertos en evadir responsabilidades, en crear comisiones, en lanzarse acusaciones y luego olvidar el tema. Los políticos permiten la impunidad porque se ven en situaciones similares y nadie quiere entregar cuentas. Es un “hoy por ti, mañana por mi”, de impunidad. Ejemplos hay hasta pa aventar pa arriba.

Pero además al que exige y cuestiona por estos errores se le tacha y se le sataniza, porque seguramente es agitador y quiere obtener ganancia política. Eso es mera hipocresía.



El nuevo gobernador, Andrés Granier, quien perdió también parte de sus propiedades y a quien se le ha visto muy activo, y realmente compungido, no tiene mayor responsabilidad en la catástrofe, precisamente porque es nuevo. Pero sí es suya la responsabilidad de decir que pasó en su estado e identificar a los responsables, así sean sus antecesores.

Pero no, apenas se anima a decir que fueron las lluvias, pero si hubiera habido obras de infraestructura esto no hubiera sucedido. Y no va más allá. No encabeza una verdadera defensa de sus gobernados. No denuncia, no exige, no reclama. Ello significaría ir en contra de su partido, de sus antecesores priístas y convertirse en el gobernador incomodo para el gobierno federal. Supedita el daño de su pueblo, a sus intereses políticos.

Que lástima, porque podría encabezar una verdadera lucha por la justicia y la dignidad de los tabasqueños, con lo que ello implica, pero podría salir bien librado y fortalecido, convertido en un líder moral del priísmo y como político. En fin, ya lo veo venir…

Los que no tienen abuela son sus antecesores. Roberto Madrazo y Manuel Andrade. Si en el 99 ya habían sucedido inundaciones, se alertó, se hizo un plan de obras hidráulicas. Porqué no se llevaron a cabo. De quién fue la negligencia. La cuestión es que aquí se ve que no se piensa en la gente, la población les vale un sorbete.

Madrazo se fue a competir en la interna del PRI por la candidatura a la Presidencia de la República y después regreso a “gobernar”. Manuel Andrade no hizo absolutamente nada en 6 años. Ninguno de los dos se ha parado en la “escena del crimen”. Ambos han sacado comunicados, Madrazo dice que está ayudando a la gente desde el DF. Manuel Andrade dicen que salió del estado y ha dicho que no lo pueden acusar de malversación de fondos porque esos fondos para obras nunca llegaron al estado. Osea Fox no envió el dinero. Y este último, con esa incontinencia verbal que le caracteriza, no ha abierto la bocota que tiene para decir nada.

¿Y la Comisión Nacional del Agua? Yo me he preguntado muchas veces porque el responsable de este organismo no alertó. No está para eso, no es su responsabilidad el monitoreo del agua, incluida la de los ríos, las precipitaciones pluviales, el comportamiento de las condiciones atmosféricas. No sé legalmente hasta donde llegue “la esfera de sus responsabilidades”, como dicen, pero para qué carajos nos sirvió este organismo federal, nacional, responsable de qué. ¿Necesitamos este tipo de instituciones? Cuando vemos que no supo, no quiso o no pudo hacer nada para prevenir.

Y no está haciendo nada posteriormente, porque debería estar encabezando las denuncias correspondientes contra quienes fueron los negligentes, señalar a los responsables, en la esfera técnica de sus responsabilidades. “Una seria de factores que se conjuntaron…”, es su argumento. Osea la culpa es de la luna.

Con Calderón ocurre lo que con Granier. No se le pueden imputar las causas de la catástrofe porque él es nuevo (aunque espurio). Pero su obligación sí está en encontrar a los responsables, a quienes no velaron por la seguridad de sus gobernados, en fincarles todas esas responsabilidades que adquiere un servidor público cuando asumen el cargo público, por omisión, negligencia, abuso de confianza, mal uso del servicio público, abandono de funciones, etc. Y eso es ir directito contra Fox, quien no cumplió con las obras hidraúlicas que se le demandaron. Este ranchero gasto miles de millones de pesos en publicarse, y no en aminorar los riesgos para la gente.

Hasta ahora Calderón se ha limitado en ir al lugar del desastre, hacer como que rellena costales de arena y como que reparte despensas, como que verifica la atención a los damnificados, hacer como que está al pendiente. Pero no ha hablado de responsabilidades, por el contrario, fue el primero en decir que fueron “una serie de factores externos que se conjuntaron…”. A él le tocaría representar a los miles de afectados y resarcirles, en la medida de los posible, el daño material, legal y moral.

A la sociedad nos queda solidarizarnos con ellos, no sólo en lo básico y elemental, sino apoyarlos en su reclamo de justicia. No puede ser que su casa, su tierra, sus animales, su carro, sus muebles, sus herramientas de trabajo, sus papeles, sus escrituras, su negocio, su puesto, sus recuerdos y demás patrimonios desaparezcan y a ellos nadie les dé la cara.

El río Grijalva volvió ya a su cauce, aquí el 12 de nov. de 2007

El daño es enorme, grande. Pasarán años para que las familias se repongan y lleguen al mismo nivel de bienestar que tenían. Que no se sepan solos y desprotegidos. Que se les diga porqué pasó lo que pasó y quiénes son los responsables. Además de la luna.
Las venganzas no son buenas, pero tampoco la impunidad. Brindémosles por lo menos justicia.
Algo que nosotros no podemos hacer, sino el Estado. Pero entonces acompañémoslos en su reclamo de justicia y no todo lo contrario. No censuremos al que exige justicia, no demos por bueno el argumento fácil de que “fueron una serie de factores que se conjuntaron…”, ni que "los mexicanos somos todos". A cada quien su responsabilidad.

No fue la luna, la tragedia en Tabasco debe tener nombre y apellido.

PD: Todas las fotos son de NTX